domingo, 02 de enero de 2011

 

 

Te miré mientras dormías recargado en el cristal.

Me quedé pensando un momento

Y cuando abriste los ojos, supe que estábamos ahí por algo.

Nuestro camino era el mismo

Íbamos juntos hacia el mismo destino…

Hasta que el autobús se detuvo;

Bajaste, y supe que nunca te volvería a ver.

 


Publicado por Astrid-Potter @ 2:32 AM  | Poesía
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios