Jueves, 15 de septiembre de 2011

Y entramos de lleno al mes patrio en México.

Se vienen los preparativos para los festejos, las calles se engalanan con los colores nacionales, y los mexicanos enaltecemos nuestro patriotismo a los cuatro vientos.

Equivocadamente, muchas veces pensamos que el orgullo de ser mexicano se limita a colgar adornos y banderas, emborracharse y escuchar mariachi la noche del festejo.

La celebración de ser mexicano no se debe limitar únicamente a esta noche, ni siquiera al mes de septiembre, sino todo el año, todos los años, y no únicamente a partir de la fecha en que nos independizamos de España, porque lo que somos ahora, no sería, si no ahondáramos en nuestra historia de raíces prehispánicas; antes de ser mestizos, fuimos aztecas, mayas, zapotecas, totonacas, huicholes, mixtecas, olmecas… toda una raza llena de sabiduría ancestral, tradiciones y folclor.

 

Tampoco basta con salir a las calles y gritar ¡Viva México!, si no sentimos en nosotros el verdadero significado de ser mexicano.

Ser mexicano es sentirse orgulloso de nuestra historia, de nuestro pasado; significa llevar en alto el nombre de México a donde quiera que vayamos.

Es sentir que se eriza la piel al escuchar el Himno Nacional o ver nuestra Bandera ondear…

 

Es momento pues, de que los mexicanos estemos más unidos que nunca, no sólo con motivo de las fiestas patrias; hagamos que la fiesta de ser mexicano se prolongue por todo el año, y rescatemos nuestra nación de todas las barbaridades que se están viviendo, a tal grado que parecería que no tenemos nada que celebrar, después de tantas tragedias e injusticias.

 

Demostremos que ser mexicano es mucho más que celebrar “El Grito”; podemos empezar con una cara amable, con una sonrisa, conviviendo en libertad y armonía, ayudando al necesitado, dar todo de uno mismo, con una buena acción, fomentar nuestra cultura, dejar a un lado la pereza, la tranza y el conformismo… para que éste sea de verdad un país libre, debemos empezar por nosotros mismos, y formar un país en el que podamos caminar por la calle sin miedo a ser asaltado, secuestrado, amenazado, extorsionado… ¿Para qué proclamar una libertad, cuando no se puede ejercer? Los mexicanos vivimos recluidos en nuestras casas, por miedo a salir y no regresar… No es posible que nosotros mismos estemos sometidos a esto, por nuestros propios paisanos…

 

Es momento de rescatar nuestros valores nacionales, y una vez que logremos vivir una verdadera libertad, entonces aún con más orgullo podremos gritar…

¡Viva México!

 


Publicado por Astrid-Potter @ 7:50 PM  | Reflexiones
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios