Martes, 31 de enero de 2012

 

Como cuando el se oculta, así se va ensombreciendo el sentimiento animoso de cuando todo comenzó.

Las risas se han vuelto llanto; el extrañarte tanto ahora es esperar con temor.

La rauda dicha del principio, es ahora final inminente, cual desenlace trágico e inconveniente, que una vez más se repite y sobreviene.

Pero así como cae la noche, vuelve a resurgir el día, con la renovada esperanza de comenzar un nuevo día, olvidando, aunque no por completo, la terrible pesadilla.

Las huellas quedaron, la noche dejó su rastro; no sólo en el cuerpo, pues al alma también dañaron. Los ojos anegados en lágrimas, todavía no se han secado.

Libera tus alas y deja atrás lo que tanto te ha lastimado.

Cambia tus pesadillas y lucha por tu sueño más anhelado.

El espíritu se hunde en el pozo, cuando uno mismo lo sigue ahogando; nadie ha de rescatarlo si uno no lo ha liberado.

Los golpes y rasguños dolerán pero al final, las heridas del alma son las que más tardan en sanar.

Una vez más caerá la noche, y volverá el terror de tus desencuentros. La oscuridad te ciega y no te deja ver el claro resplandor de luna, que resurge entre las nubes y que te anuncia que en las peores tinieblas, siempre podemos encontrar un poco de claridad.

Ya no hay besos, ya no hay abrazos, no hay caricias tiernas, ni flores en tu regazo.

Las sonrisas son fingidas, pero pronto no puedes contener el llanto.

Escapa de tu cárcel y revive de tus cenizas, con la esperanza viva, como cuando todo comenzó.

 


Publicado por Astrid-Potter @ 2:56 PM  | Poes?a
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